«El décimo parece la cumbre, pero solo es el ecuador de una vida coherente hasta el hastío con quien soy, con mis valores como persona donde “el qué” comparte el papel protagonista con “el cómo y el porqué”. Un décimo para volver a probar fortuna en la ardua tarea de seguir siendo quien soy y no lo que he querido ser, lo que han querido que sea, lo que se suponía que tenía que ser. El qué: canciones honestas. El cómo: de forma sostenible, con responsabilidad social y laboral, inclusión y respetando el planeta. Por qué: porque el cómo determina que yo siga siendo artista, tengo una voz y quiero alzarla para poner el punto de mira en todo lo que creo que podemos mejorar como personas y como comunidad.»













