Con sede en Eugene, Oregón, el camino hacia la libertad de Meredith Adelaide comenzó en 2012 con la muerte de su padre. Surgieron visiones, su voz se liberó y nació en ella una dedicación a la introspección paciente. Cruda, intensa y profundamente personal, su obra suele describirse como «trascendente». Defensora de la coherencia entre el decir y el hacer, Adelaide lleva a su público directamente al corazón de la experiencia.
Ella está comprometida con la creación de obras de arte fascinantes que transforman el lenguaje interno de su diverso público. Con un toque de dolor, un poco de coraje y una sonrisa pícara, sus presentaciones en vivo son imperdibles. Como el aire, no se reduce al tamaño de su público; al contrario, llena el espacio y se acomoda en cualquier rincón. La cálida y minimalista guitarra de Adelaide y sus melodías etéreas crean el telón de fondo para compartir su delicado y valiente proceso interno.
Con un estilo que recuerda a Joni Mitchell, Adrienne Lenker y un toque de Ani DiFranco, Adelaide nos invita a la introspección y a aceptar todas nuestras partes.













