(ANSA) – BOGOTA 20 MAR – La cumbia, esa música mezcla indígena y africana que es patrimonio de Latinoamérica y que surgió en los meandros del río Magdalena, el principal afluente colombiano, se convirtió en el argumento principal de una campaña estatal para crear una ruta turística que abarca 23 municipios en siete departamentos del norte del país.
La «Ruta de la cumbia y las músicas del Caribe» es el nombre de la iniciativa con la que los ministerios de Cultura y de Comercio, Industria y Turismo, ademas del Fondo Nacional de Turismo (Fontur), pretende estimular recorridos con los sonidos como eje central.
Los orígenes de la cumbia son difusos, lo que significa que carece de una paternidad atribuible. Las primeras asociaciones históricas con la cumbia la ubican durante la conquista española, sustentada en relatos de fiestas de esclavos africanos, en el marco de celebraciones católicas.
Hay otras versiones mucho más orgánicas que sitúan a la cumbia como una música mítica de pueblos indígenas desaparecidos, lo cierto es que la cumbia es un contenedor sonoro que se funda en sus orígenes en la armonización de la caña de millo, un instrumento hecho a partir de maderas locales que genera un sonido agudo, similar al de los pájaros.
A esa flauta autóctona la acompañan varios tipos de tambores lo que permite un embale de sonidos que empezó siendo una música de sonido festivo y ceremonial, que llegó a las ciudades colombianas por el Magdalena y como producto del abandono de los campos.
De allí se transformó en una música más elaborada y compleja a partir de grandes orquestas y conjuntos musicales en los años 50.
Como parte de su sentido viajero, la cumbia saltó en forma de acetatos a países como Perú, Argentina, México y otras naciones latinoamericanas donde se convirtió en el lugar que servía como fuente de baile y de vehículo para las composiciones en clave social de sectores marginales.
Por ese camino la cumbia a donde llegó adquirió una forma distinta sin olvidar su base ritma. Hay cumbia villera en Argentina, cumbia sonidera en México y cumbia chicha y de la selva en el Perú, solo como muestra de su avance.
Veruschka Barros, hija del gran compositor colombiano José Barros y directora del Festival de la Cumbia en el municipio del Banco, en el departamento del Magdalena (norte), exaltó el proyecto estatal de crear la ruta de la cumbia y de otras músicas del Caribe, al considerar que servirá de salvaguarda patrimonial.
«Este es un proyecto que visibiliza y dignifica la labor de nuestros pueblos y, en especial, la del trabajo de maestros que sobre sus espaldas ha recaído por muchos años la salvaguardia de este patrimonio no solo del pueblo Caribe colombiano sino de la nación. ¡La cumbia vive!», manifestó.
El lanzamiento de la iniciativa se realizó esta semana y al tiempo se avisó que hay en marcha un «plan especial de salvaguardia» de esta música que está nominada al interior del país para ser incluida en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Una vez esté allí, la idea del gobierno es postular este ritmo ante la Unesco para que se convierta en patrimonio inmaterial de la humanidad, de manera que se proteja y se promueva su difusión.
En el marco de la ruta turística creada, la propuesta abarca conocer no solo los pueblos donde la cumbia gobierna, sino donde otras músicas sin su difusión internacional son también el lugar donde se canta y se cuentan poblaciones, amores, dolores y paisaje a golpe de tambor y acompañadas por distintos tipos de flautas, tambores y hasta de acordeón, un instrumento alemán que resuena desde hace más de un siglo en el norte del país.
«Si de algo estamos convencidos es que el mayor potencial de turismo que puede tener nuestro país es en el reconocimiento de la cultura y su patrimonio cultural», manifestó Angélica Mayolo, ministra de Cultura.
«Este recorrido también busca exaltar los grandes hitos del patrimonio musical del Caribe, dinamizar la actividad artística y cultural, incentivar la reactivación económica, generar empleo, mover la infraestructura turística de la región y lograr un incremento en el flujo de visitantes», precisó el Ministerio de Cultura sobre las razones de la ruta. (ANSA).













