A Robbie Williams le ofrecieron reemplazar a Freddie Mercury en Queen en 2001, pero no aceptó. Cuando le preguntaron por qué rechazó la propuesta, el cantante respondió:
«Soy un entretenedor, Freddie Mercury es un talento al estilo de Beethoven, con una voz angelical, un rango, un carisma y una majestuosidad, yo no lo soy. Cualquiera que se ponga en su lugar, sería una pálida imitación, de una de las mejores personas que jamás haya pisado un escenario.»













